Con mucho interés y muerto de la risa, he contemplado como desde hace una semana, al menos una centena de mis amigos se han dado a reproducir en sus muros una publicación de "protección" de sus derechos de propiedad intelectual en Facebook.
Con ese antecedente y debido al hecho de que Facebook dizque ha optado por incluir el software que permitirá el uso de mi información personal (cosa que ya me dijeron que lo hizo en el 2011, desmemoriados), yo declaro lo siguiente:
En el día de hoy, 29 de noviembre de 2014, autorizo a Facebook,a la CIA,al Pentágono, y todas las agencias de inteligencia internacionales incluidas las de pacotilla que maneja hace años nuestro Princeso para combatir la infiltración de la CIA por recomendaciones que ya nos hizo Phillip Agee hace 50 años; autorizo también a mi mujer, a Julián Asange (que de todos modos nunca pide permiso para publicar sin el permiso de nadie cualquier pendejada que llega a sus manos), a Edward Norton y a todos mis amigos, admiradoras secretas y enemigos que leen y reproducen mis textos y fotos en FB indiscriminadamente, a seguir haciéndolo sin asco y sin permiso (exactamente igual a como yo lo hago), sin siquiera la delicadeza de citarme.
Pierdan cuidado, al menos por mi parte, no escribo en FB lo que escribo con la esperanza de pasar a la historia; lo hago, como casi todos, para pasar el rato… y para hacerlo lo más divertido posible mientras dura…
Me encantaría creer que los artículos L.111, 112 y 113 del “código de la propiedad intelectual” autorizan a FB a usar comercialmente mi información,pero ¿nadie se ha preguntado a qué maldito país pertenecerá ese famoso “código de la propiedad intelectual” y esos artículos que todos han reproducido mecánicamente la última semana? (En este punto los más acuciosos se van a su muro a revisar el texto que compartieron, y se dan cuenta estupefactos que sí,que ese texto habla del “código de la propiedad intelectual” y de los artículos L.111, 112 y 113, pero que nunca señala DE QUÉ PUTO PAÍS O TRATADO INTERNACIONAL SON ESAS NORMAAAAS).
Me encantaría también saber qué parte del Estatuto de Roma (también citado en la publicación tantas veces referida) castiga la violación de la privacidad de las personas en las redes sociales, pues para que se vayan enterando, el Estatuto de Roma es el Tratado Internacional que rige a la Corte Penal Internacional, que es el Tribunal donde se juzgan los crímenes de lesa humanidad, como el genocidio, las torturas, los crímenes de guerra, etc, y no pendejaditas como que a la Rossana Alvarado todo el mundo le está haciendo bulling en el facebook o en el twitter por pendeja.
Digo también que me dio mucho chiste leer en su declaración eso de que “En protección delos derechos de autor , reitero por esta versión y le digo a Facebook que está estrictamente prohibido divulgar, copiar, distribuir, difundir, o tomar cualquier otra acción en mi contra sobre la base de este perfil y / o su contenido”. Si ustedes injurian a alguien en su FB mis guambras, sepan que –al menos en el Ecuador- igual les pueden acusar y procesar penalmente, sobre todo si son opositores al gobierno de nuestro Princeso que maneja a su antojo los tribunales de justicia, casi todos los medios de comunicación, y se muere por poder controlar también las redes sociales; por lo que avanticon su declaración, que no sirve para un carajo.
Como se darán cuenta todos quienes publicaron su famosa declaración de protección de propiedad intelectual, dicha declaración es tan efectiva como intentar volver a prender el entusiasmo por la revolución verdeflex pero con fósforos mojados; sin embargo le deja a usted por un par de minutos con la sensación de que su intimidad está protegida y ha puesto a salvo su privacidad de los demonios y vampiros que circulan por la red.
Finalmente, y en memoria del inmortal Chespirito, aprovecho la oportunidad para recomendarles que si han decidido hacer el ridículo con publicaciones como la que comento, traten de hacerlo con un poco más de elegancia; así es que corran a borrar esa declaración insubstancial que tantos han publicado y mejor se encomiendan al Chapulín Colorado, el primer gran superhéroe latinoamericano que casi todos conocimos, pues les garantizo que él puede protegerles de mejor manera de las violaciones de su tan sagrada propiedad intelectual.
Si quieren pueden pegar ésta también en su reemplazo. Igual no sirve para nada pero está más chévere.
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