(Reflexiones inspiradas en el
pensamiento de nuestro Amado y Omnisapiente Líder, su Majestad la Gran y
Ferocísima Lengua)
Voy a empezar agradeciéndole al Creador por la presencia en la Tierra de
nuestro Amado y Omnisciente Líder. ¿Se imaginan qué hubiera sido de nosotros,
pobres mortales, sin la presencia de tan preclara dirección al frente de
nuestro chiquito país? ¿Dónde estaríamos a estas alturas sin su sabia
dirección? ¿A quién le endilgaríamos la belleza y el resplandor del milagro ecuatoriano ese por el que han sabido conceder
honoris causas por docenas? ¿A qué avernos ardientes hubiéramos descendido ya
sin Su Pensamiento Refrescante, que a fuerza de cadenas nacionales y misas
sabatinas ha venido a mostrarnos lo anticuado de nuestras ideas sobre la
política, la economía, el feminismo, la corrupción, la inseguridad, el deporte
y todo cuanto pueda ser pensado por la mente humana, que para algo es la Gran
Lengua Todopoderosa a la que nada se le escapa porque nada de lo humano le es
ajeno?
Y como Él siempre está en la vanguardia del pensamiento político, ha
resuelto ese quemantísimo y peliagudo asunto de la reelección indefinida a su
manera: de un plumazo, levantando la voz y con una frase célebre dicha desde el
púlpito y retransmitida inmediatamente por cadena nacional: “La alternancia es una teoría burguesa”. ¡Punto!
¿Entendieron todos y todas? “Una
T-E-O-R-Í-A B-U-R-G-U-E-S-A”.
Yo, como miembro que soy del estupidísimo e ignorante pueblo llano, me
he quedado, desde luego, estupefacto. Es que cuesta recobrarse de semejante
derroche de talento e inspiración; el cerebro se queda vapuleado, como
congestionado por la sobredosis de luz. “La alternancia es una teoría burguesa”… ¡Qué concisión!
¡Qué lujo! ¡Nunca antes se dijo tanto con tan pocas palabras! Esto no
deberíamos dejarlo así; la frase, tan corta y afilada, debería ser difundida
inmediatamente por todos los rincones del chiquito país, esculpida en bronce, y
desde luego pintada en todas las paredes de nuestras ciudades por esos
grafiteros gobiernistas a los que les pagan para dejar el nombre del Rodas por
los suelos.
Pero quiero hilvanar un par de ideas más inspiradas en el célebre axioma
de nuestro Ilimitado e Inmarchitable Líder. Eso de que la alternancia es “una
teoría burguesa” –y voy a decir esto en voz baja para intentar llegar al
corazón de los más incrédulos- es una verdad absoluta, incuestionable y
c-o-m-p-r-o-b-a-b-l-e. Solo hace falta revisar los libros de la historia para
saber que sí señores, que así mismo es como ha sido. Revisen y verán que fueron
esos burgueses de la Francia revolucionaria y esos burgueses que financiaron y
lucharon por la independencia de los Estados Unidos los que acuñaron esta idea
(hoy anticuada y mohosa por donde se la mire) de que era inconveniente que
quienes comandaban el gobierno de las sociedades tuvieran derecho de por vida a
mantenerse en él, y pudieran inclusive heredarlo tras su muerte.
Lo decidieron así y se apresuraron a ponerlo en sus Constituciones (las
primeras del mundo) para garantizar que las Monarquías absolutas que acababan
de derrotar, no tuvieran la oportunidad de “restaurarse” en el poder, (de estos
acontecimientos es que debe haber sacado nuestro Bienaventurado y Cabreadísimo
Líder esa idea de larestauración conservadora de la que tanto anda hablando por estos tiempos). Así es que vamos a
dejarnos de pendejadas señoras y señores y aceptar la verdad incontrovertible:
las pruebas de la historia hablan a gritos.
Pero como las ideas cargadas de luz tienen el poder de irradiar su
luminosidad, profundizando en la histórica frase de nuestro Inmarcesible e
Inteligentísimo Líder, he caído en cuenta de que Él, pedagogo como es, nos ha
querido entregar solamente la punta del ovillo, para que nos dejemos de perezas
y nos aventuremos por el camino del conocimiento y de las ideas políticas
revolucionarias. Y así es como Yo, humilde sociólogo y abogado de la Patria, me
he atrevido a navegar por los azarosos mares de la historia, en busca de un
poco más de luz. Me atrevo a presentarles mis conclusiones preliminares,
advirtiéndoles con humildad que son solo eso, conclusiones “preliminares”, que
intentan desbrozar el camino trazado por la Luz y la Lengua Láser de nuestro
Omnisapiente y Guapísimo Líder.
CONCLUSIONES PRELIMINARES:
“No sólo la alternancia democrática es
burguesa”. Lo son también estas otras anticuadas ideas:
§ La separación de poderes;
§ El Estado de Derecho (y la Constitución, su pilar fundamental);
§ La elección de los gobernantes; y,
§ La soberanía popular.
No se vayan a creer que soy un genio por decir estas cosas. Mi aporte
personal, en realidad, es insignificante. No he hecho más que ir a estudiar la
historia de la revolución francesa y de la independencia de los Estados Unidos,
un poquito más sobre la historia de la independencia latinoamericana y lo demás
fue papayas: tomar nota de cuáles habían sido las ideas con las que aportó la
burguesía en dichos procesos, y listo, ¡pelado el pollo!
Así es que, como se imaginarán, pronto voy a solicitar una entrevista
personal con la Doris Solís, la carismática Secretaria General del Politburó
del Ejecutivo del Comité Central, para pedirle que me permita llegar a las
bases del Partido con mi modesto aporte. No hay tiempo qué perder. Debemos
iniciar cuanto antes la campaña de educación política de nuestras bases para
que en todos los frentes, calles, puentes, carreteras y caminos de esta patria
revolucionaria se difunda la buena nueva: queremos la reelección indefinida, y
la reforma urgente de la Constitución de Montecristi, en al menos los
siguientes 4 aspectos principales:
1) La eliminación de la parte del artículo 1 que señala que “la
Soberanía radica en el Pueblo”, para devolver las cosas a su cauce natural y
eliminar ese “tufillo burgués” que subyace en este artículo; obviamente, la
Constitución reformada deberá decir que la Soberanía pertenece al Soberano, es
decir a Él, el Generosísimo, aunque suene redundante.
2) La reforma de casi
toda la parte orgánica de la Constitución, que haciendo gala de anacronismo y
sin comprender las exigencias de los tiempos, insistió erradamente en
Montecristi en separar las funciones del Estado y el Gobierno en Función
Ejecutiva, Legislativa, Judicial, etc., etc, etc. Los últimos siete años de
gobierno del Bondadosísimo nos han mostrado hasta la saciedad la inutilidad de
esta otra pendejada burguesa; el orden y la regeneración de la Patria exigen
que el poder de dictar leyes, de administrar los dineros del Estado y la
justicia, la representación y la participación ciudadana, la investigación de
los delitos, la fiscalización del sector público, el control de los medios de
comunicación y el seguro social, etc., etc., marchan mejor cuando hay Una
Sola Mano Firme e Incorruptible que los maneja.
3) La eliminación, por ajeno a la práctica revolucionaria y
profundamente burgués, de todo artículo de la Constitución que mencione los
derechos de participación de los ciudadanos (¿o deberé decir “súbditos”, para
volver a las fuentes de las que bebe el pensamiento político de nuestro
Avispadísimo Líder?).
Especialmente sugiero eliminar aquellos artículos que conceden el
burguesísimo y anticuado derecho de elegir a los gobernantes. Y es que ¿para
qué vamos a perder el tiempo en tonteras? Propongo que confiemos la designación
de todas las autoridades del Estado y el Gobierno a la Inteligencia
Poderosísima de nuestro querido Presidente Eterno y así de una vez le pedimos
que mande a derrocar todos los edificios de la función electoral, que ya no
tendría razón de ser en esta nueva patria proletaria. De todas formas al
Domingo Paredes ya le odia casi todo el Ecuador porque en nuestro país nos
gustan los líderes inteligentísimos, generosísimos y hasta avispadísimos, pero
no los “tramposísimos”.
4) Finalmente, quiero proponer mi conclusión preliminar más radical, que
constituye al mismo tiempo mi tesis más emocionante, aunque sospecho que no
existen todavía las condiciones objetivas y subjetivas para que mi teoría, que
surge simplemente del análisis de la realidad fáctica de nuestro país,
encuentre oídos receptivos. No importa, es probable que, como decía el viejo
Nietzsche, mis lectores nazcan dentro de cien años. De todas formas me voy a
arriesgar, para que nadie diga que a este corazón revolucionario, le faltó el
ardor y a esta mente rebelde la lucidez miles de veces invocada por nuestro
Calientísimo y Sapísimo Líder. Mi tesis más radical es la eliminación de la Constitución entera, y con ella, de
este invento ultra burgués y perverso llamado Estado de Derecho. Que a nadie le quepan dudas:
estudiada la historia, incluso de modo superficial, es innegable que la
humanidad ha vivido más de doscientos años obnubilada y ciega. La perversidad
sin límite de la burguesía y la derecha internacionales nos ha sumergido a
todos en algo así como un “soñar despiertos” y nos ha impedido ver la verdad
cruda y desnuda de los hechos: la Constitución y la limitación del poder de los
gobernantes por medio de la Ley es un astuto y siniestro invento burgués para
mantenernos a todos esclavizados. Antes de nuestro Reverenciado y
Adelantadísimo líder, el viejo Lenin alcanzó apenas a atisbar las formas de
este infausto invento burgués cuando declaró tras ser derrotado en sus primeras
elecciones: “No vamos a perder con las papeletas, aquello que hemos ganado con
las bayonetas”. Acto seguido, destituyó el Parlamento ruso y fusiló a sus
opositores sin más trámites.
Sé que me he aventurado hasta donde pocos se atreverían con ésta última
propuesta, pero créanme que lo he hecho animado solamente por el más
consecuente espíritu patriótico. Todo el tiempo he tenido en mi mente, como un
faro en mitad de la noche oscura, la frase luminosa: “La alternancia es una teoría burguesa”. Después, no he
hecho más que derivar hasta sus últimas consecuencias, henchido de fervor
revolucionario, los efectos de tan refulgente e inspirador mensaje. Espero
haberlo conseguido.
¡Viva nuestro Amado Líder, el Único, el Inolvidable, el Mejor Presidente
que ha tenido el Ecuador y el Mundo en lo últimos cien años pues! ¡El más Bacán
y el más “Pesado” ya! … ¡¡ mucha nota con mi persona !!